Skip To Content

Search
emulation group

Convergencia digital 2

Para la industria del software el modelo a seguir era y es la Web. El estado de las tecnologías de desarrollo web eran, ya desde principios de 2000, lo suficientemente buenas para desarrollar aplicaciones de gestión muy potentes que podían sustituir a las aplicaciones de escritorio más extendidas. Son aplicaciones más baratas, con requerimientos de funcionamiento ridículos, que suponen un inmenso ahorro para las empresas que las utilizan, fáciles de mantener y con una disponibilidad inimaginable para los programas tradicionales. Por interés, obviamente, era un modelo muy criticado por ciertos poderes fácticos de esta industria que les achacaban deficiencias de seguridad, simpleza frente a sus rivales de escritorio e incapacidad para abordar ciertos problemas.

 

Pero pesara a quien pesara estaba cantado. Las aplicaciones que funcionan a través de una página web son una realidad y en ellas centran buena parte de sus esfuerzos las grandes desarrolladoras del mundo, entre otras Microsoft. Basten como muestra las aplicaciones ofimáticas de Google, como Google Docs, que ponen a disposición de los usuarios, totalmente gratis, un procesador de texto y una hoja de cálculo, absolutamente funcional y suficiente para cualquier usuario medio, desde luego más de lo que necesitamos en una empresa como la nuestra. Microsoft ha hecho lo propio con su suitte Office, llevando esta a Internet bajo el nombre de Office Live, aunque con menos potencia para poder seguir ordeñando su exitosa vaca. También Adobe y su reciente adquisición, Macromedia, están investigando ofrecer sus herramientas online. Salesforce, un CRM potentísimo y online, gana cuotas de mercado a pasos agigantados, con un modelo de negocio basado en el alquiler por uso de su aplicación, otro de los filones importantísimos y casi sin explotar por parte de la industria que veremos como despega en cuanto se produzca un relevo generacional en las actuales empresas. Hasta la banca desarrolla sus sistemas de gestión para ser utilizados desde un navegador web. Y en buena medida casi todo es gratis, o eso cuentan, porque obviamente alguien lo pagará. Ese alguien es la publicidad, el único medio para sufragar tan importantes costos y dicho claramente, el único motivo que lleva a estas empresas a emplear a cientos de ingenieros en estos menesteres. Tanto es el negocio que prevén que basta con mirar las inversiones multimillonarias que se han realizado para comprar empresas de publicidad online: Microsoft ha comprado aQuantive y Google a la competencia de la anterior, DoubleClick.

Las agencias de publicidad  como agencia seo barcelona, perciben en todos estos movimientos una enorme amenaza y reclaman su parte del pastel. Por supuesto las grandes firmas del sector de la comunicación y la publicidad juegan en otra liga muy diferente a la de las agencias regionales (condición, por cierto, de la que nos enorgullecemos), pues no todos podemos comprar un monstruo como 24/7 Real Media, tal como ha hecho WPP Group, que nos asegure una “Pole Position” en esta carrera sin cuartel. Las pymes del sector tenemos otra realidad, si cabe más dura, y debemos tomar la delantera si no queremos perder el hilo. Creo que hay batallas donde lo vamos a tener muy duro, principalmente porque debemos hacer negocio con algo que precisamente busca sacarnos del negocio, como los anuncios por palabras, donde los dominadores del medio, léase Google o Yahoo, no están dispuestos a perder ni un céntimo, así que lo que cobremos será por asesorar en base a nuestra experiencia, como consultores y no como gestores de medios. De hecho sus programas están orientados al público final, al propio anunciante, poniéndonos a las agencias muy difícil el trabajar con lo que por otra parte es un servicio muy solicitado y que, lo digo por experiencia, le resulta muy complicado de entender y más de manejar al usuario medio.